Centro para el Desarrollo de la Familia | ¿Podemos hacer algo para cambiar a nuestra familia?
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¿Podemos hacer algo para cambiar a nuestra familia?

PodemosHacer

23 nov ¿Podemos hacer algo para cambiar a nuestra familia?

Si demostramos que amamos y aceptamos a cada persona en casa, propiciaremos un ambiente que nos va a desear estar cerca.

 

Para poner en la práctica el amar a la familia tenemos primero que identificar esas piedras en el camino que hace que tropecemos.

 

  1. Algunas piedras en el camino

 

  • El distanciamiento

 

No se refiere sólo al hecho de estar lejos físicamente, sino al estar juntos pero no intimar en una relación.

 

Nos acostumbramos a estar juntos, pero no conocemos lo que siente la otra persona. También nos distanciamos cuando algún miembro de la familia nos lastima o, bien, nos traiciona.

 

Otro aspecto puede ser la brecha generacional, la cual hace que se encaren las circunstancias de diferente forma.

 

  • La ira

 

Proverbios 29:11 dice: “El necio da rienda suelta a su ira, pero el sabio sabe dominarla”

 

De lo que no estamos muy conscientes es que la ira puede crear un distanciamiento sutil, el cual se acrecienta si se trata de quienes estamos unidos por el mismo vínculo.

 

A veces, sucede también que por esa falta de dominio propio, hablamos palabras hirientes, las cuales suelen dejar más marcas que cualquier herida física.

 

  • Criticar y comparar

 

En algunos núcleos familiares, se experimentan excesivamente elementos como la crítica injusta. No importa cuánto te esfuerces nunca es suficiente.

 

De la mano puede darse el hacer comparaciones no saludables entre los miembros del hogar, ubicando a unos arriba de los otros y situándolos en sitios de preferencia, en menosprecio de los demás.

 

  1. Tomando acciones concretas

 

He aquí algunos pasos que nos ayudarán a alcanzar ese estado de bienestar familiar que tanto deseamos:

 

  • Aceptemos y admiremos a cada miembro de la familia.
  • Disminuyamos la ira, la tensión, el estrés y todo aquello que hemos aprendido a hacer con el paso de los años y no edifica a la familia.
  • Consideremos a los otros como nos consideramos a nosotros mismos.
  • Comuniquémonos.
  • Resolvamos las diferencias y los problemas.
  • Admitamos que nos equivocamos, eso restituye el valor de la persona amada.
  • Pidamos perdón.
  • Busquemos la cercanía mutua.
  • Decidamos amar.

 

 

  1. El vínculo fuerte de la familia

 

  • Hay momentos donde los amigos sobran, pero en los momentos cruciales de la vida, solo la familia permanece. Es la familia la que queda cuando todos se marchan.

 

  • La familia, después de Dios, debe ser nuestro centro de afección y apoyo, y no debemos dejar que la relación familiar se lastime o deteriore por dedicarle mayor tiempo a los negocios.

 

  • Nadie puede manejar empresas si no es capaz de manejar una adecuada relación familiar.

 

 

  1. Un alto en el camino

 

Necesitamos valorar lo que realmente tiene importancia, porque al final del camino solo queda lo auténtico: nuestra relación con Dios, el amor de la familia y los amigos de verdad.

 

El verdadero éxito lo mide la capacitad que hemos tenido de amar a los nuestros. El secreto consiste en llegar al final de la carrera al lado de las personas que hemos tenido el privilegio de amar.

 

 

Tomado del manual “De regreso a Casa”

 

 

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