Centro para el Desarrollo de la Familia | Siempre al lado del camino
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Siempre al lado del camino

al lado del camino

22 oct Siempre al lado del camino

Los primeros en estar a favor de que los jóvenes tomen en serio su fe deben ser los padres. Hay muchos casos, en que los padres están de acuerdo con esto, mas solo en teoría porque siempre existen las sugerencias de que no tomen tan seriamente a Jesús. Tal vez, es el entusiasmo de los jóvenes el que asusta a los padres y llega a hacerlos pensar que cometerán errores si toman demasiado en serio lo que tiene preparado Dios para ellos. Es que tomar a Dios en serio significa, en muchos casos, alterar los planes de los padres cambiando sus horarios, estilo de vida o los sueños que ellos tenían para sus hijos.

Papá y mamá, entendamos que tomar en serio a Dios significa renunciar a lo que nosotros queremos para nuestros hijos y cambiarlo por lo que Él quiere para tus hijos, ello implica confiar en lo que Él tiene preparado para el destino de ellos. No dejemos que quienes quieren matar el sueño de nuestros hijos ganen la batalla y acerquémoslos a Dios. Tenemos que entender que nuestro deber es llevar a nuestros hijos hacia la verdadera preparación, haciéndolos recorrer caminos insospechados por los cuales todavía no han pasado. Lo que quiere decir, que confiemos en Dios para que nos guie por donde tenemos que llevar y,  posteriormente, soltar a nuestros hijos hacia su destino. Acompañémoslos en el gradual conocimiento de la vida de Jesús y acercamiento a Dios para que nuestros hijos puedan cumplir sus objetivos.

Los objetivos de los hombres es cumplir las funciones de esposo y proveedor, no solo en lo material, sino que en lo espiritual proveyendo de identidad y seguridad a sus hijos y esposa. Como padre, una de sus tareas principales es ser la fuente principal de enseñanza del evangelio a sus hijos, de esta manera  se establece el genuino amor y obediencia a Dios. No dudemos, que la iglesia reforzará y permitirá que este amor crezca, sin embargo es una prioridad y una responsabilidad que los padres deben asumir.

Las mujeres tienen como objetivo ser madres y esposas que guíen e instruyan a sus hijos dándoles fortaleza espiritual y emocional para que puedan enfrentar las vicisitudes de la vida. La madre es la que da vida, nutre y fortalece a los hijos con el objetivo de que sean los ejecutores de su destino guiados por quien guía nuestros pasos.

Tenemos que ser los protagonistas de los momentos más importantes en la vida de nuestros hijos, y a su vez, dejarlos que  vivan su momento porque habrá quien los acompañe. Nuestros hijos servirán, amarán y se postrarán delante de Dios, así como nosotros lo hemos venido haciendo durante toda nuestra vida. Somos el ejemplo y el modelo de nuestros hijos, por ello es que nuestro deber es confiar y desatarlos a su destino.

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